HP apuesta por conquistar el mercado de las impresoras 3D

Una funda adaptada para el iPhone, dos tenis, el tablero de un Mini Cooper e incluso el molde para un hueso roto van a poder fabricarse rápidamente, a todo color y a bajo costo, con una impresora hp 3D Inc. Esa es la promesa del fabricante estadounidense de impresoras y computadoras personales y portátiles.

Con el propósito de apresurar la creación de productos personalizados, la división de HP enfocada a consumo y pequeñas y medianas empresas (recordemos que hace poco más de 3 años Hewlett-Packard se dividió en HP Enterprise, que atiende al mercado corporativo, y HP Inc., que atiende al mercado de consumo y a las pequeñas y medianas empresas por lo que respecta a cómputo e impresión) lanzó una línea de impresoras 3D, más baratas: la serie Jet Fusion 300/500.

Esta nueva serie complementa las actuales soluciones 3D industriales de HP Jet Fusión 3200/4200/4210, diseñadas para ambientes de fabricación avanzada.

De acuerdo con el presidente del negocio de impresión 3D de la compañía, Steve Nigro, las impresoras de la serie Jet Fusion 300/500 son las más veloces del mercado para crear objetos a todo color, y además de esto pueden manejar tanto los prototipos como la producción en serie.

El costo de los equipos empieza en los cincuenta con cero dólares americanos (unos novecientos setenta y nueve con cero pesos) y se dirigen eminentemente a emprendedores, pequeñas y medianas empresas y universidades. En México estarán disponibles a fines de este año. Sin embargo, la empresa de servicios de diseño industrial e impresión 3D, Böja3D, ya ofrece servicios de impresión de prototipos en tercera dimensión y producción de piezas de grado industrial con equipos Jet Fusion. Böja3D es el primer cliente del servicio en México de esta tecnología de HP, con lo que desde sus oficinas en Querétaro, permitirá a los pequeños productores fabricar sus prototipos o piezas industriales en serie.

Por un mercado muy, muy jugoso
Con Jet Fusión, HP pretende hacerse de un pedazo del enorme pastel que representa la industria manufacturera global, cuyo valor ronda los doce billones de dólares.

Desde el instante en que Chuck Hull, cofundador y CTO de 3D Systems creara la primera impresora 3D, allá por 1983, la impresión tridimensional siempre y en toda circunstancia ha sido un nicho de mercado, con un pequeño puñado de compañías dominando la industria: 3D Systems, ExOne, Materialise NV. Sin embargo, el mercado está medrando de forma rápida conforme más empresas entran al negocio (el que se espera que valga más de 30,000 millones de dólares estadounidenses para el año 2022), la demanda de prototipos y productos personalizados para usuarios finales aumenta, y la eficiencia de la fabricación mejora.

Según la consultora de negocios Deloitte, muchos usuarios desean productos y servicios personalizados y, la quinta parte estaría dispuesta ha pagar hasta un 20 por cien más por ellos. Esta demanda ha motivado a marcas de la talla de BMW, Johnson & Johnson y Nike a ofrecer productos personalizados. La división de impresión 3D de HP Inc. tiene alianzas con todas ellas.

Por estas razones, aunque la empresa de Palo Alto, California no es rigurosamente una compañía de impresión 3D, está incursionando fuerte en este mercado con Jet Fusion, y uno de sus objetivos es posicionar su tecnología en los principales procesos de fabricación.

En el tercer mes del año de 2017, la compañía abrió un laboratorio en Corvallis, Oregon, para asistir a las compañías a desarrollar, probar y entregar la próxima generación de materiales y aplicaciones para impresión 3D. Aparte de ofrecer sus equipos y experiencia para apresurar la innovación de materiales y aplicaciones (HP lleva más de cuatro décadas en el negocio de la impresión), este laboratorio, llamado HP Open Materials and Applications Lab, es esencial para apresurar la evolución y adopción de la impresión 3D.

También en esa data HP lanzó, junto con SigmaDesign (empresa de desarrollo de productos, manufactura y también ingeniería), un kit de desarrollo de materiales para impresión 3D. El propósito es asegurar una extensa gama de materiales al cliente del servicio final. Con este kit, las compañías interesadas en certificar sus materiales pueden probar su compatibilidad con las impresoras Jet Fusión, ya antes de mandarlos a impresión. Esto simplifica el proceso de pruebas y certificación de materiales, y garantiza el cumplimiento de estándares de calidad.

De este modo, HP está “democratizando el acceso a la impresión 3D”, con una tecnología a un precio muy alcanzable, sin sacrificios a nivel functional, y al alcance de los equipos de desarrollo de producto y empresas de diseño de tamaño pequeño y mediano, de emprendedores, universidades e institutos de investigación.

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